Por Álvaro Sarco
A principios y mediados de los años setenta, dos de las bandas más influyentes del rock utilizaron, de formas muy distintas, uno de los símbolos visuales más potentes del cine contemporáneo: el monolito negro de 2001: Odisea del espacio (1968). Tanto Led Zeppelin en Presence (1976) como The Who en Who's Next (1971) introdujeron un objeto vertical, enigmático y "fuera de lugar" en sus portadas. El resultado, sin embargo, no podría haber sido más diferente.
La portada de Who's Next, fotografiada por Ethan Russell, muestra a los cuatro miembros de The Who junto a un gran pilar de hormigón en una escombrera industrial de Easington Colliery. La composición es una referencia deliberada al monolito de Kubrick. Los músicos aparecen como si acabaran de orinar sobre él (solo Pete Townshend lo hizo de verdad; a los demás se les simuló el efecto con agua). El gesto es irreverente, casi punk avant la lettre. El monolito, símbolo de una inteligencia superior y de un misterio cósmico, queda reducido a un simple bloque de hormigón sobre el que se orina. Pete Townshend llegó a detestar la portada años después, calificándola de "una mierda" sin valor artístico y de una broma estúpida sobre el monolito de 2001. Aquí el objeto no genera inquietud: se convierte en objeto de burla.
