Por Carlos García (Hamburg)
La Dra. Ivonne Bordelois,
cuya gama de intereses incluye autores tan dispares como Ricardo Güiraldes y
Alejandra Pizarnik, propone con el volumen aquí comentado un interesante estudio
de las complejas relaciones entre Borges, Güiraldes y Lugones.
Anticipos de las tesis básicas refrendadas en el libro aparecieron en Cuadernos Hispanoamericanos
585 (Madrid, 1999) y en La Nación (Buenos
Aires, 25 de abril de 1999).[2]
El tema del libro
está bien elegido, ya que se cifra en ese triángulo una trascendente época de
la literatura argentina. Se notaba ya, por lo demás, la falta de un estudio
meduloso acerca de las cambiantes relaciones entre Borges y Güiraldes, y la
contradictoria actitud de Borges ante Lugones no había llamado menos
la atención.
El trabajo, cuya
materia fuese objeto de un Seminario de Doctorado en la Universidad de Buenos
Aires, presenta una plausible y amena reconstrucción de época, escandida en
tres partes: la primera estudia la relación entre Güiraldes y Borges; la segunda,
la consagración de Güiraldes y el silenciamiento de Borges por parte de
Lugones; la última, la “canonización” póstuma de Lugones por Borges y
el giro que éste daría en desmedro de Güiraldes.
Simplifico aquí el
esquema con que Bordelois reconstruye la complicada relación entre los
tres autores: