EL PROGRESIVO CRECIMIENTO del nazismo es un fenómeno
político y social digno de observarse. El nazismo es una nueva forma de Fascio
fundado en 1919 por Adolfo Hitler, natural de Braunau, alta Austria, antiguo
suboficial de la gran guerra, ex artesano pintor y autodidacta. El 8 de
noviembre de 1923, Hitler, ayudado por Ludendorff, el mariscal derrotado del
ejército imperial, intentó el golpe de estado o "putsch" de Munich.
La revuelta fue rápidamente dominada y en
abril de 1924 el tribunal que juzgó a Hitler lo condenó a cinco años de prisión.
Desde la cárcel, Hitler continuó organizando su partido, que poco a poco fue
ganando adeptos. Hoy, doce años después de fundado, el partido nazi es una fuerza
creciente que marcha con banderas desplegadas hacia el poder.
Este es un hecho real, histórico, trascendente, que merece analizarse.
Afirmar que Hitler y su partido no se
detendrán sino en la Wilhemstrasse de Berlín no es lanzar una vana profecía. El
nazismo puede contar con mucha oposición en el ejército, con gran resistencia
de parte de Hindenburg y con la valla
de los partidos comunista, social-demócrata y
católico, pero es evidente que avanza y
arrolla. ¿Cómo puede explicarse este fenómeno de fascistización en un
país de tan superindustrializada, numerosa y culta
clase obrera, foco del socialismo científico y el mejor baluarte de sus
teorizantes y filósofos? Vale detenerse ante estas interesantes cuestiones. Y
vale además recordar que el partido comunista
cuenta y ha contado con millones de adherentes, con otros tantos millones el
partido socialista o social-demócrata; que hay millones de desocupados, más un
duro yugo económico a consecuencia del Tratado de Versalles y de los planes
Dawer y Young, amén de la proximidad de Rusia y de los recuerdos incitantes de
la revolución de 1918 y del intento de 1923. Todo esto indicaría “condiciones
objetivas” favorables para una revolución socialista. Empero el hecho es otro:
la próxima revolución alemana será nazi, es decir, más bien de tipo fascista. A
ella se suman ya grandes falanges de juventud y, lo que es más importante, de
juventud obrera.