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domingo, 26 de septiembre de 2010

Bibliografía de y sobre Mario Chabes [1]

Por Carlos García (Hamburg)

A) Libros

Poemas
1.    Chávez, J. Mario: Alma... Arequipa: Edición del autor (Editorial Urquieta), 1922, 78 p.

Contenido:
Dedicatoria impresa: “A mi madre... / Te ofrendo este mi primer libro.”.
Introito [firmado “J. M. Ch.”]. Mi hora... Comedia. Racimo. Crepúsculo... Payasa... Vigilia (A Roberto S. del Carpio). Rosa... (A Guillermo Mercado). A los bellacos... Angelus... Mendiga... Pena... Película... Cuento. Intermezzo. Motivos (A Miguel A. Urquieta). Sollozos... Velada al raso... (A Augusto Berriós de la C.) Brindis... Primavera. Aurora. Nocturno... Consumación... Primicia... Madrugada... Preludio... Baño... Uva... Adiós (A mi única hermana: Abigail). Lila. Media tarde. Alma... Visión. Post mortem. Veritas. En surcos. Vida. Castidad. Tisis. Elegía. Romería. Media noche. Corazón. Navidad. De viaje. Sinfonía vesperal. Las posadas. Poema... Cantata. Broche.
Colofón: “Este libro, novedoso en todo, comenzó a imprimirse, por cuenta y riesgo del autor, en los talleres de la Editorial Urquieta el día 23 de enero de 1922 y se terminó el 24 del mismo mes y año, a las seis de la tarde. / Decoró la cubierta el artista Manuel Benavides Gárate. [2] / En Arequipa. Perú”.Reverso de cubierta: “Próximamente VENAS del mismo autor”.
Se conserva un ejemplar dedicado por el autor: “Para el vocero El Pueblo cuya labor es profundamente noble, y cuyo jefe es también poeta, sinceramente dedico / J. Mario Chávez / Arequipa, 2 de febrero 1922”.

Mario Chabes y Macedonio Fernández


Por Carlos García (Hamburg) / carlos.garcia-hh@t-online.de

A Álvaro Sarco[1]

Una de las peculiaridades de la actitud de Macedonio Fernández (1874-1952), cumbre de la vanguardia histórica argentina, fue su cordial y curioso interés en mantener trato no sólo con autores argentinos, sino también con escritores latinoamericanos (desde México a Chile, pasando por Brasil), casi hasta el final de su vida.
Asumió así, más concretamente que otros, un perfil pasajero del vanguardismo porteño, agotado hacia 1926, tras la disolución del “Frente Único”, al que habían pertenecido el poeta Oliverio Girondo, el pintor uruguayo Pedro Figari, los escritores Ricardo Güiraldes, Evar Méndez, Jorge Luis Borges y algún otro, y cuyo fin había sido el establecimiento de contactos con literatos e intelectuales de otros países del continente.
Entre esas relaciones de Macedonio sobresalen las que mantuvo con algunos escritores peruanos –tema no estudiado hasta hoy como lo merecería. La más descollante y productiva entre ellas fue la amistad que lo unió a Alberto Hidalgo por decenios, pero esa relación será objeto de otro trabajo, de mayor envergadura que el presente.[2] 
Aquí me interesa estudiar la que mantuvo con el poeta Mario Chabes, como parte de un diccionario de relaciones de Macedonio que estoy componiendo.