viernes, 4 de octubre de 2013

Falo y depresión

Por Marco Aurelio Denegri


El falo es vital, fértil, pujante y agresivo; y tiene por ello, claro está, una significación eminentemente antidepresiva.

En épocas de depresión como la nuestra, en que todo está hundido y deshecho y en que reina soberano lo que se ha llamado "el resentimiento atávico de la bestia contra la cultura", razón por la cual la oligofrenia es meritoria y la animalidad cotizadísima y el embrutecimiento galopante; en una época así, con la verdad muda y la mentira trilingüe, según frase gracianesca; época de absoluta bajura existencial, en que dan ganas, como decía Henry Miller, de meterle una bomba por el culo al universo, se puede al menos tener el consuelo de que, no obstante estar uno, en general, caído, hay algo que está erecto; y el saber que uno tiene una cosa única que no sucumbe y que por lo tanto es un elemento afirmativo de la existencia, hace precisamente más llevadera esta existencia. Porque con esta sola cosa erecta que tenemos, acaso podamos mirar con menos pesimismo el futuro y hasta podríamos encarar con algún optimismo el porvenir incierto.


(Del libro Esmórgasbord de Marco Aurelio Denegri. Fondo Editorial de la UIGV. Lima - Perú, 2011. Pág. 93).